Nuestras casas están construidas con madera de pino amarillo del sur de los estados unidos tratado a presión. Esta especie de Madera figura entre las mas resistentes y versátiles para su uso en aplicaciones estructurales.
( Contamos con este tipo de madera aquí en México, traída desde estados unidos ).

La madera es muy resistente al paso del tiempo y si se encuentra bien tratada tenemos como resultado que las casas de madera sean bastante duraderas, y con mayor resistencia frente a la degradación biológica natural.

La humedad es una de las peores amenazas para las casas de madera, este problema también se resuelve mediante el tratamiento de la madera. 

Cuando la madera se encuentra expuesta al exceso de humedad o al contacto con el suelo, sufre deterioro, cuatro son las condiciones necesarias para que la madera se pudra o sea atacada por los insectos: humedad, temperatura favorable (entre 20 y 30 grados centígrados), oxígeno y una fuente de alimento ( fibra de madera); cuando se elimina cualquiera de estas condiciones, la madera no se pudrirá ni será atacada por Plagas. Los preservadores químicos evitan que la fibra de madera se convierta en fuente alimenticia.

En los procesos de tratamiento a presión de la madera, se utilizan preservadores hidrosolubles para la aplicación residencial, comercial, marina, agrícola, recreativa e industrial.

El preservador hidrosoluble mas comunmente usado en Estados Unidos es el cca, arseniato cromado de cobre. El uso de los productos de pino amarillo tratados, no representa el menor riesgo para seres humanos, animales, plantas o vida marina.

La investigación de que se dispone en la actualidad muestra que la madera que ha sido debidamente tratada puede durar muchas décadas. El Usda Forest Services Products Laboratory esta patrocinando y controlando las pruebas en curso que confirman esto, se han enterrado en el suelo estacas de prueba, de madera tratada en distintos lugares que van desde el delta del Mississippi a la frontera canadiense. El análisis de los datos indica que las estacas de pino amarillo, tratadas con cca, enterradas en 1938 no han dado muestra de fallas en los niveles de retención del químico de 0.29 libras de preservador por pie cubico de madera.